blog

La emisión de obligaciones como vía de financiación para las PYMEs

La financiación en la empresa es un tema que preocupa a todos aquellos que deciden embarcarse en el mundo empresarial. Hay muchas formas para ello, pero hoy nos centraremos en una: la emisión de obligaciones en las PYMEs.

Según el VII Informe “La Financiación de la PYME” de CESGAR (septiembre de 2018) sobre la situación económica y niveles de facturación de las PYMEs españolas, podemos obtener algunos datos que nos hacen conocer las necesidades de financiación de las mismas.

Necesidades de financiación de las PYMEs

En la actualidad el 25,7% de las PYMEs españolas han tenido necesidades de financiación. Este porcentaje ha aumentado respecto al semestre anterior, en el que el porcentaje fue del 20,7%, y el de hace un año (septiembre de 2017) que fue del 19,2%.

Sin embargo, si no consideramos a las microempresas, el porcentaje de las empresas con necesidades de financiación llega a ser del 35,4%.

En este estudio las microempresas representan el 95,3% la muestra que se ha tomado para realizarlo. Las microempresas son casi tres millones y medio de autónomos y PYMEs con menos de 10 personas empleadas.

¿Pueden las PYMEs emitir obligaciones?

Esta podría tomarse como un medio de financiación, siempre teniendo en cuenta la legistación vigente, sobre la que podemos decir lo siguiente.

En relación con la emisión de obligaciones (bonos), la emisión de obligaciones por sociedades de capital se facilitó con la aprobación de la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial. Esta ley modificó profundamente la Ley de Sociedades de Capital (LSC), y entre las novedades podemos destacar la autorización para que las sociedades limitadas puedan emitir obligaciones simples. Estas obligaciones no pueden ser convertibles en participaciones, y mientras estén en circulación las sociedades quedarán sujetas al régimen previsto en los arts. 67 a 72 LSC para los aumentos de capital mediante aportaciones no dinerarias (exigirán la obtención de un informe de experto independiente designado por el Registro Mercantil).

Igualmente, el importe de la emisión de obligaciones no puede ser superior al doble de los recursos propios de la sociedad, para evitar el endeudamiento excesivo de la sociedad emisora y garantizar su solvencia (el legislador debería haberse referido a este término utilizando conceptos contables claramente definidos en la normativa, como fondos propios o patrimonio neto, en lugar de recursos propios). Este límite no será de aplicación cuando la emisión esté garantizada con hipoteca, prenda de valores, garantía pública do aval solidario de entidad de crédito.

La ley modificó igualmente el artículo 406 de la LSC, trasladando al órgano de administración la competencia de emitir las obligaciones.

La LSC prohíbe, como mencionamos anteriormente, que las sociedades limitadas emitan obligaciones convertibles en participaciones. Pero no extiende esta limitación a las obligaciones que atribuyan participaciones en las ganancias sociales.

Por otra parte, la Ley de Fomento de la Financiación mantiene la obligación de hacer constar la emisión de obligaciones en escritura pública e inscripción en el Registro Mercantil (existen excepciones, p.e. asociadas a que las obligaciones sean objeto de admisión a negociación en un mercado secundario oficial español – como el Mercado AIAF de Renta Fija – o de una oferta pública que exija la elaboración de un folleto sujeto a aprobación y registro de la CNMV).

Por último, la Ley 5/2015 suprime la obligación de publicación de un anuncio en el BORME.

Si quieres conocer más sobre este tipo de financiación, consulta con nosotros en el teléfono 900 730 037, al email hola@openges.es o en nuestra web.